El lince ibérico (Lynx pardinus) es un símbolo de la península ibérica, una presencia mítica ligada al monte mediterráneo. Durante años fue el felino más amenazado del planeta: a comienzos del siglo XXI su población se reducía a un centenar de individuos. Hoy, su imagen vuelve a recorrer territorios que había perdido. Programas de cría en cautividad, reintroducciones y la recuperación del conejo —pieza clave de su supervivencia— han permitido que la especie salga del borde de la extinción. Sin embargo, pese a los avances y a las cifras alentadoras, el lince ibérico sigue siendo un animal discreto y extremadamente difícil de observar. Fotografiarlo no es solo cuestión de suerte, sino de constancia, conocimiento del terreno y, sobre todo, paciencia.

El fotógrafo de naturaleza y colaborador de FUJIFILM España, Víctor Ortega ha dedicado un año entero a buscar y fotografiar esta especie en estado salvaje. “Seguir al lince ibérico a lo largo de un año permite comprender hasta qué punto su vida está marcada por el ritmo de las estaciones”, dice Víctor. “En primavera, el monte se llena de vida y comienza uno de los periodos más sensibles para la especie. Es la época de cría, las hembras buscan refugios para sacar adelante a sus cachorros. El verano transforma el paisaje y endurece las condiciones. El calor reduce los movimientos del lince, que limita su actividad a las primeras y últimas horas del día. Con el otoño, bajan las temperaturas y se muestran más activos. Los desplazamientos son frecuentes y los cachorros ya crecidos comienzan su dispersión. El invierno cierra el ciclo. Llega el celo y los linces recorren grandes distancias mientras marcan su territorio con mayor frecuencia.” Para este proyecto Víctor ha puesto a prueba su Fujifilm X-H2S y el Fujinon XF 500 mm F5.6 R LM OIS WR, un equipo ideal para fotografía de fauna salvaje. “Desde que tengo esta lente ha sido mi compañera cada vez que he salido a buscar linces. Se trata de un equipo muy ligero que me permite caminar largas horas en su búsqueda, y luminoso para poder trabajar con poca luz, cuando este felino normalmente comienza su actividad. En otras ocasiones, Víctor también ha utilizado el Fujinon XF 150-600mm F5.6-8 R LM OIS WR  para conseguir imágenes que muestran el animal en su entorno gracias a la versatilidad de esta lente.